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Durante los años 90 la Hacienda El Carmen, ha sido reconocida como una posada temática por muchos de sus visitantes al ser un sitio que además de facilitar servicios turísticos, está sembrada dentro de una plantación de Café con más de 100 años de trabajo sin interrupción y donde el huésped aprende algo más sobre ese producto tan omnipresente en nuestras vidas.
Somos un Museo Viviente del Café, donde el visitante puede conocer la esencia y experimentar el origen de la bebida al apreciar y conocer todos los aspectos de su proceso, desde la plantación hasta el tostado y su degustación.

Tiene su origen en África, en las montañas de la colonia árabe de Kaffa, región de Abisinia, Etiopía hace algo más de 1000 años. Cuenta la historia que un pastor de nombre Kaldi mientras pastaba sus ovejas, observó que éstas al masticar las hojas tiernas y consumir los frutos maduros de unos arbustos de la montaña, se excitaban y brincaban con alegría. Unos monjes de un monasterio cercano al conocer esto y observar el comportamiento de las ovejas colocaron en agua hervida varias hojas tiernas y frutos rojos maduros, al tomar el bebedizo era amargo y desagradable. Uno de los monjes arrojó los restos de los granos al fuego. Pasado un momento, cuando los granos comenzaron a tostarse percibió un aroma agradable, luego tostó los granos sin la concha de otros frutos maduros y los hirvió. De esta forma se originó la primera taza de café.

Los árabes llevaron los granos de café al Yemen, sur de la península de Arabia, donde se establecieron los primeros cultivos en las montañas. Para esa época los árabes introdujeron el café en Turquía, donde se establecen los primeros locales para degustar la bebida, junto con otros placeres. Los turcos introducen la costumbre de beber café con ceremonia en Europa y luego se extiende el gusto y la preferencia del producto ante otras bebidas como el alcohol y el té. En Venecia se conocía el café por el año 1570, donde se le atribuían propiedades medicinales y se cree que fue la primera ciudad europea en disfrutar de la bebida. A mediados del siglo XVII, Londres conoce el café, donde poco a poco sirve de paliativo al alcoholismo que afectaba a gran parte de su población.

En el mismo siglo XVII los holandeses trasladan semillas a Java en Indonesia donde comienzan a cultivarlo en un ambiente más tropical, al mismo tiempo que lo llevan en un viaje por el Océano Indico y Atlántico hasta Holanda, donde lo cultivan en condiciones artificiales en el Jardín Botánico de Ámsterdam. En el año 1713, el gobierno holandés obsequió una planta al Rey de Francia Luís XIV, como un gesto de paz entre ambos países. En el Jardín Botánico de Paris es cultivado en condiciones artificiales y aunque la bebida se le conocía desde hacía años, comienza a tener más interés entre los franceses, donde nacen los primeros “cafés” al estilo occidental como los conocemos hoy día. Es en 1723 cuando finalmente llega a América, cuando el Capitán de Navío Gabriel Mathieu de Clieux, partió desde Nantes en Francia con una sola planta de café con la cual compartió su ración de agua del viaje. Esta planta fue la que dio origen a gran parte de los cafetales del continente americano.

 

El Café en Venezuela. En el año 1730, llega por primera vez el café a Venezuela, desde Guayana, donde lo cultivaban los franceses y holandeses; pero tendrían que pasar 53 años hasta 1783, cuando finalmente se funda una plantación importante en el este del valle de Caracas en los terrenos que hoy día ocupan La Floresta, La Castellana y Country Club de esta ciudad. En 1786 se obtuvo la primera cosecha de café donde hoy es Caracas. Así pues, los primeros productores del grano en el país fueron los Padres José Antonio García de Mohedano y Pedro Ramón Palacios y Sojo en la Hacienda La Floresta de Chacao, la cual era propiedad de don Bartolomé Blandín.

Desde entonces el café se convirtió en el principal producto de exportación del país hasta el año 1919, cuando comienza a mermar la producción debido al auge de la industria petrolera y la emigración de los productores y campesinos a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida.

Desde entonces la actividad se mantuvo en declinación con altos y bajos hasta los años 90 cuando tuvo un leve repunte por mejores políticas de comercialización y efectos climáticos, aunque con el advenimiento del nuevo siglo la competencia extranjera, las enfermedades de la planta y los bajos precios internacionales ponen en alerta el futuro de la caficultura en Venezuela.

El Café en Mérida.  Se introduce en Mérida en 1777, cosechado por primera vez en la hacienda de la familia Picón, pero las primeras plantas fueron sembradas por los padres Jesuitas antes de su expulsión de Venezuela en 1767 en la Hacienda Las Tapias, en Mérida, la cual era de su propiedad. Para 1894 Mérida compartía junto con Táchira y Trujillo el 50 % de la producción nacional.

El Café fue muy relevante en el cambio de las condiciones de vida de los pueblos andinos especialmente de Mérida, mejorando todos los aspectos sociales y de infraestructura del Estado, abriendo caminos y canales fluviales, así como el comercio e intercambio con el puerto de Maracaibo a través del cual se exportaba el producto a Europa y Norteamérica para luego regresar los agricultores con productos y tecnologías importados de esas naciones, lo cual trajo progreso a las remotas regiones montañosas de los Andes.

El Café en la Hacienda El Carmen. La hacienda es fundada a finales del siglo XIX, coincidiendo con el auge de las haciendas cafetaleras del sur oeste del Estado Mérida. La casona fue construida por esta época y fue finalizada a finales del siglo, iba creciendo según crecía la producción de café.
 

A comienzo del siglo XX, la hacienda es reconocida ya como hacienda "El Carmen" en los mercados cafetaleros de la región. Antiguamente se utilizaban maquinas de poca capacidad, pero a medida que la producción aumentaba, hubo la necesidad de construir, en los años  1920, un edificio nuevo para el proceso de los granos cosechados, adquiriéndose nuevas máquinas fabricadas en Nueva York y en Inglaterra. Para mover estas máquinas se utilizaba energía hidráulica con una rueda”pelton”, la cual producía el movimiento de toda la maquinaria para el proceso del café.

Es así como en diciembre del año 1929, es instalada en la casona la primera planta de energía eléctrica del pueblo de Jají y la número 14 de Mérida, la cual suministraba luz eléctrica a la hacienda y al pueblo. Este generador era movido por esa misma fuente de energía hidráulica. Uno de los mayores atractivos es que aún hoy en día esta maquinaria funciona aunque con un motor diesel y se utiliza todavía para despulpar y trillar los granos.

Actualmente, en la hacienda se cultivan algunas variedades de la especie arábica, la época de la cosecha es entre Octubre y Enero, aunque hay algunas variedades que producen casi todo el año. Según la época del año es posible apreciar los diferentes pasos de la producción.

Preparación de Semillas y Viveros.

Las semillas del cafeto se preparan en germinadores, cuya función es proporcionar las mejores condiciones para transformar el embrión de la semilla e una nueva planta que se le llama fosforito o chapola. Este período tiene una duración de 45 a 60 días. Los Viveros son los lugares donde estas plantas (chapolas) crecen y permanecen los primeros 4 a 7 meses de su desarrollo recibiendo atenciones como riego, fertilización control de malezas y plagas. Esto proporciona un buen desarrollo de la planta de café en cuanto a vigor y calidad para el futuro del cafetal.

Siembra de los Cafetos en el terreno definitivo.

La siembra es un paso importante, se prepara el terreno en cuanto a su ubicación, sombrío de árboles, textura, nutrientes y limpieza. Ya las plantas tienen unos 7 meses y están bien desarrolladas para ser trasportadas al terreno donde al cabo de 3 a 4 años comenzará a producir comercialmente los frutos del cafeto. Durante este período y en toda la vida de las plantas se practican actividades para el cuido y mantenimiento de los cafetales en cuanto a limpieza de malezas, combate de plagas y enfermedades, la poda de los cafetos y la fertilización para obtener una buena cosecha.

Cosecha.

Después de la floración, que ocurre entre Abril y Mayo, crecen y maduran los frutos que normalmente son rojos o amarillos según la variedad. La época de la recolección depende de la región, el clima y la altura. A menor altura y clima más cálido la maduración es más rápida.

En los Andes venezolanos y por supuesto en la Hacienda El Carmen, las mayores cosechas ocurren entre el mes de Octubre y Enero, es necesario dar varios pases por el mismo cafetal dependiendo de las floraciones que ha tenido. Para obtener una buena calidad del producto final, es importante cosechar solamente los frutos maduros. En Venezuela, al igual que en casi toda Latinoamérica, los frutos de café maduros se recogen a mano, para lo cual se contratan personas de los alrededores de la plantación, muchas veces familias completas y reciben el pago según la cantidad de granos que recojan en un período determinado.

BENEFICIO HÚMEDO

El beneficio húmedo del café comprende el proceso desde el despulpado del fruto hasta que se obtiene el café en pergamino. Despulpado, Fermentación, lavado y secado. A partir de aquí se practica la selección de los mejores granos hasta la fase de trillado. Una vez que la cosecha individual es pesada, los granos se colocan en agua para comenzar la selección por flotación. Los granos que flotan son de mala calidad y se procesan aparte.

Despulpado

En este proceso se le elimina la concha y la pulpa al fruto del café sin dañar la semilla, para lo cual se utilizan máquinas conocidas como despulpadoras que trabajan por fricción con un cilindro metálico horizontal bajo un chorro de agua tradicionalmente y, en máquinas más modernas de forma vertical. En la despulpadora de cilindro horizontal los granos sin la concha van hacia un tanque donde previamente hay otra selección a través de un colador. La concha va hacia el lado opuesto y se puede utilizar como fertilizante orgánico.

Fermentación

Esta etapa ocurre dentro del tanque. Mediante la fermentación se facilita la separación del mucílago o baba que rodea a la semilla de café y es un material viscoso insoluble en agua. La fermentación le da al café un aroma y sabor especial.

Lavado

Esta etapa del proceso ayuda al desprendimiento total de ese material viscoso (mucílago) obtenemos el café en pergamino húmedo ya limpio. En algunas plantaciones se hace dentro del mismo tanque aplicando agua a presión sobre el lote de café y en otras se hace en un canal de cemento, donde el agua elimina las impurezas.

Es importante resaltar que dentro de este proceso de lavado se hace una nueva selección, los granos que flotan son separados y se clasifican como de segunda, en muchos casos se eliminan. La duración de este proceso de fermentación y lavado dura de 24 a 48 horas, dependiendo de la altura y clima.

Secado

El café es sacado del tanque y se extiende en patios de cemento o adobe de arcilla, en la mayoría de los casos. Muchas plantaciones grandes utilizan máquinas secadoras llamadas Guardiola, los cuales son enormes cilindros de metal, dentro de los cuales circula aire caliente. En el caso del secado en el patio, que dura de 5 a 7 días según el clima, es más tradicional y muchos conocedores prefieren esta forma por su bajo costo en recursos monetarios y energéticos. El secado en Guardiola se toma unas 24 horas. El café adquiere un color uniforme, se le llama café pergamino, por el tono que adquiere y contiene un porcentaje de humedad de 12% en promedio. De esta forma el producto obtenido se puede almacenar por varios meses, ya que el grano tiene una cáscara que lo protege de muchos agentes externos que lo pueden dañar.

Para muchos pequeños productores, esta es la última etapa en la plantación y es vendido a mayoristas, que se encargan del resto del mercadeo y transformación.
 

Trillado

En el caso de la Hacienda El Carmen, el proceso no termina con el secado y almacenamiento de los granos de café pergamino. Una vez que se determina el destino de la cosecha, donde prevalece por supuesto el mejor precio y condiciones de venta; el café pergamino se hace pasar por una máquina Trilladora, la cual por fricción a altas revoluciones desprende ese pergamino o cáscara que protege al grano.

A partir de aquí el grano está limpio y en su última fase de clasificación por peso, tamaño, forma o color y tiene un porcentaje de humedad de 12%. Ahora parece una almendra y toma un color verde-oliva. Así el grano está listo para la venta o para tostarlo, en pocas cantidades para el consumo de nuestros huéspedes.

Tostado

Consiste en pasar los granos de Café por una fuente de calor para así tomar el color y aroma característico con que se le conoce universalmente. Ese aroma se debe a la formación de un aceite esencial denominado Cafeona, después de la volatilización de los ácidos oleico, esteárico y tánico. Durante el proceso no se debe permitir que los granos se quemen ya que pierden esos aceite esenciales y además el aroma y cuerpo de la bebida. Los granos aumentan de volumen, pero disminuyen un 20 % de su peso. En el campo la mayoría de la gente tuesta el café en fuego de leña o a gas, pero siempre de una forma tradicional en budares y pailas rudimentarias. Luego es molido con molinos manuales o eléctricos caseros. La torrefacción a nivel comercial se hace en plantas modernas, que utilizan controles computarizados para el tostado, clasificación y molienda.

En muchas empresas torrefactoras modernas se procede a la degustación, para así determinar el mejor producto para la comercialización.

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